¿Cuáles son tus tareas principales en tu cargo actual?
Como nos ocurre a tantos profesionales de la cultura, trabajo en varios campos, y me gusta que así sea. Como director artístico de FLORA Festival Internacional de las Flores, mi principal misión es dotar de contenidos a este festival que acerca al público a la botánica y el arte floral desde una mirada transversal y contemporánea. Para ello, aparte de la selección de artistas, trabajo en la conceptualización y coordinación de las actividades que, durante 10 días, llenan Córdoba de instalaciones florales, música, artes escénicas, conferencias, etc.
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional para llegar donde estas hoy y cuáles fueron los mayores desafíos que enfrentaste?
Tengo la suerte de haberme dedicado a la cultura desde mi primer trabajo, que fue en una productora de cine. Tras licenciarme en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Navarra, hice un master en Gestión Cultural en la Universidad Complutense, en el año 2000, cuando aún no se entendía muy bien lo que era un gestor cultural…
Durante 8 años trabajé en La Fábrica, que fue mi escuela, y de ahí me lancé al mundo freelance, en el que aún sigo. Si tienes la suerte de poder mantenerte en él, es para mí preferible al trabajo por cuenta ajena. Te obliga a reciclarte una y otra vez, con lo que tiene de creativo el cambio… El mayor desafío es eso mismo: ser capaz de adaptarte a cada proyecto y situación, mutar, crecer.
¿Cómo te mantienes inspirada y actualizada en un campo que está en constante evolución? ¿Cuáles son tus plataformas para informarte?
En cuanto a la oferta cultural, estoy atento a newsletters, redes sociales, prensa, conversaciones de amigos… Me mantengo informado de forma muy natural, no me cuesta, porque es lo que me gusta.
¿Qué habilidades o cualidades consideras que han sido fundamentales para tu éxito en el sector cultural?
La curiosidad, la versatilidad y la lectura. Lo primero te lleva a conocer nuevas posibilidades tanto para los contenidos de tu trabajo como para opciones laborales. Lo segundo es clave para la situación actual del sector. Lo último suele olvidarse, pero probablemente sea la base de todo: aunque el ritmo diario actual esté empeñado en que no lo hagamos, los que trabajamos en cultura tenemos que seguir profundizando en los conocimientos. Sé que esto último suena anticuado y casi boomer, pero estoy convencido de ello.
¿Qué consejos le darías a alguien que está empezando su carrera en el mundo cultural?
Que se empape todo lo que pueda de la oferta cultural a la que pueda llegar, tanto en vivo como en digital: ya no hace falta vivir en las grandes capitales para estar al día de lo que pasa en el sector, y es la mejor formación. Que, si lo tiene claro, apueste fuerte por ello. Que no se corte en intentar llegar a donde quiere, porque a veces hasta las puertas más pesadas se abren y se puede acabar trabajando en el lugar soñado. Pero también le diría que sea consciente de que se puede vivir de otra cosa y disfrutar de la cultura como usuario: a veces, de hecho, se disfruta más…
Foto: Laura M. Lombardía