Laberintos del sector 9

Habitar el proceso: residencias, investigación y exposición

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Fecha:11 de junio de 2026
 

El pasado 4 de junio, tuvo lugar la novena edición de Laberintos del Sector dentro del marco de la programación de la feria cerARTmic bajo el título Habitar el proceso: residencias, investigación y exposición, un diálogo sobre las distintas formas de acompañar y sostener la creación artística en el ámbito de la cerámica. El encuentro abordó cómo se articulan los procesos de investigación, residencia y exposición, poniendo el foco en las dinámicas que hacen posible tanto el desarrollo como la visibilización del trabajo artístico.

La sesión fue introducida por María Gracia de Pedro, directora y fundadora de Artepreneur, quien dedicó unas breves palabras de agradecimiento a las responsables de la feria cerARTmic por incluir esta actividad dentro de la programación de su segunda edición, celebrada en la Fundación Ortega-Marañón de Madrid. Asimismo, agradeció la asistencia del público y contextualizó la temática de la jornada.

Durante su intervención inicial, María recordó que habitualmente hablamos del arte desde sus resultados visibles: la exposición, la obra terminada o su circulación en el mercado. Sin embargo, detrás de cada práctica artística existe un tiempo menos visible dedicado a la investigación, la experimentación, el diálogo y el desarrollo de ideas. Precisamente en ese espacio intermedio quiso detenerse esta nueva edición de Laberintos del Sector.

La conversación propuso reflexionar sobre el proceso creativo desde tres perspectivas complementarias: la residencia artística como espacio de tiempo, contexto y experimentación; la investigación y el comisariado como herramientas que acompañan y amplían la práctica artística; y la galería como el lugar donde esos procesos encuentran nuevas formas de circulación y relación con el público.

La mesa redonda contó con la participación de Jorge López, director de la Galería Jorge López; Paula Noya de Blas, curadora e investigadora; y Agustín Serisuelo y Carlos Sebastiá, directores de Co-net Art, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre el acompañamiento a los procesos de creación contemporánea.

Agustín Serisuelo y Carlos Sebastiá compartieron la experiencia de Co-net Art en el desarrollo de residencias artísticas especializadas en cerámica. Durante su intervención destacaron cómo estos espacios permiten a los artistas investigar las posibilidades del material, experimentar con técnicas y procesos de producción, y dedicar tiempo a una práctica que requiere ritmos propios marcados por la investigación y el trabajo con la materia.

La conversación puso de relieve la importancia de generar entornos donde la experimentación tenga cabida, entendiendo que en la cerámica el aprendizaje surge a menudo de la prueba, el error y la adaptación constante. Asimismo, reflexionaron sobre el papel de las residencias como espacios que favorecen el intercambio de conocimientos y contribuyen a dar continuidad a los procesos de investigación artística.

Desde la perspectiva galerística, Jorge López reflexionó sobre cómo el papel de una galería ha evolucionado más allá de la exposición y la comercialización de obras. En un contexto artístico cada vez más complejo, señaló la importancia de acompañar a los artistas en distintas etapas de desarrollo, generando relaciones de confianza y continuidad que permitan sostener investigaciones y prácticas a largo plazo.

A partir de su experiencia trabajando con artistas que emplean la cerámica como medio principal, también abordó algunos de los desafíos específicos que implica la circulación de este tipo de obras. Entre ellos, destacó la complejidad logística que supone su transporte a ferias y exposiciones debido a su fragilidad y a las necesidades de conservación y manipulación. En este sentido, compartió cómo muchas de las estructuras y cajas diseñadas para proteger las piezas terminan convirtiéndose en auténticas obras de ingeniería e incluso de creación, llegando en ocasiones a representar un coste superior al de la propia obra transportada.

Su intervención puso de manifiesto cómo, detrás de la visibilidad de una exposición, existe toda una red de cuidados, recursos y conocimientos que también forman parte del proceso artístico.

Por su parte, Paula Noya de Blas abordó la investigación como una herramienta fundamental dentro de la práctica curatorial. Durante su intervención reflexionó sobre cómo el comisariado puede acompañar los procesos artísticos desde la escucha y el diálogo, generando marcos de trabajo que amplían las posibilidades de interpretación de las obras sin imponer lecturas cerradas.

La conversación también puso de relieve la relación cercana y, en muchas ocasiones, profundamente personal que se establece entre comisario, artista y obra a lo largo de estos procesos. Un vínculo construido a través del tiempo, la confianza y el intercambio continuo de ideas, que permite acompañar el desarrollo de los proyectos desde sus fases más tempranas hasta su presentación pública. En este sentido, Paula destacó la importancia de la investigación como una forma de generar conocimiento compartido y de construir contextos que enriquezcan tanto la experiencia artística como la expositiva.

La segunda parte del encuentro se desarrolló como una conversación abierta entre los participantes, en la que se abordaron cuestiones clave sobre los procesos de creación artística. El debate giró en torno a temas como el origen de una exposición, la necesidad de espacios para la investigación y la experimentación, y la importancia de generar continuidad entre residencias, investigación y exhibición pública.

También se reflexionó sobre el papel del tiempo dentro del ecosistema artístico actual y sobre cómo galerías, residencias y comisarios pueden acompañar las prácticas artísticas sin condicionar su desarrollo. La accesibilidad del arte contemporáneo y los desafíos que aún existen para acercarlo a nuevos públicos fueron otros de los temas presentes en la conversación.