¿Cuáles son tus tareas principales en tu cargo actual?
Mi labor principal en la Fundació Miró Mallorca consiste en pensar la programación de forma íntegra, lo cual abarca desde las exposiciones temporales hasta las actividades de cine, música y programas públicos. Como responsable directora-gerente, me encargo de la gestión presupuestaria y de establecer prioridades estratégicas para la institución, pero también me ocupo de la conservación de un patrimonio arquitectónico complejo de tres edificios. Actualmente, superviso la gran obra de renovación en Son Boter, donde trabajamos en el tejado, las vigas y el drenaje para preservar los grafitis originales de Miró. Además, he impulsado el jardín de esculturas, que ha crecido de seis a once piezas monumentales, y he puesto en marcha el programa de “Amigos” de la fundación, logrando atraer nuevamente al público local con actividades dinámicas y jornadas de paisajismo contemporáneo.
¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional para llegar donde estas hoy y cuáles fueron los mayores desafíos que enfrentaste?
Empecé mi carrera académica como profesora de arquitectura barroca en la Universidad de Barcelona antes de pasar al servicio de exposiciones del Ayuntamiento de Barcelona, en el Palacio de la Virreina. Uno de mis primeros grandes desafíos fue coordinar exposiciones en Japón durante los años 80, era un época brillante en la que gestionábamos todo el proceso, desde el catálogo hasta la logística de trasladar obras en aviones jumbo de carga. Posteriormente, tuve la oportunidad de trabajar en la prefiguración del MACBA junto a Jean-Louis Froment, lo que me llevó a vivir en Burdeos para aprender cómo se estructura un museo como entidad. El mayor reto profesional de mi vida fue gestionar la colección del MACBA desde sus inicios, cuando me incorporé solo contábamos con catorce piezas “random” y, tras años de trabajo sorteando cambios de dirección y criterios, logré que la colección superara las seis mil obras, manteniendo siempre una línea coherente.
¿Cómo te mantienes inspirado y actualizado en un campo que está en constante evolución? ¿Cuáles son tus plataformas para informarte?
Mi inspiración es constante porque no tengo ninguna otra afición que no sea el arte, disfruto cada fase del proceso, desde organizar y pensar una exposición hasta verla finalmente en la sala. Para mantenerte actualizada, visito regularmente ferias internacionales y grandes acontecimientos como la Documenta o las bienales. La docencia también ha sido una herramienta clave en mi evolución, ya que he impartido clases durante treinta años en instituciones como la UB, la UIC o la Pompeu Fabra, lo que me obliga a investigar y estar en formación permanente. Además, valoro mucho los cursos de liderazgo y management que he realizado a lo largo de mi carrera, pues me han dado las herramientas necesarias para gestionar equipos y establecer prioridades en momentos de cambio.
¿Qué habilidades o cualidades consideras que han sido fundamentales para tu éxito en el sector cultural?
Considero que la persistencia y la curiosidad constante por el mundo de la creación han sido los motores fundamentales de mi éxito. Siempre he sido muy persistente porque tuve claro desde el principio que nadie vendría a buscarme a casa y que debía ganarme cada oportunidad. También, destacaría la capacidad de organización y liderazgo adaptativo como habilidades esenciales. Gracias a mi formación en gestión de equipos, aprendí a reconocer que las personas son diferentes y que, mientras algunos profesionales necesitan libertad total, otros requieren una guía más directa. Entender estas dinámicas me ha permitido coordinar equipos complejos en instituciones de gran nivel, logrando que el proyecto artístico siempre salga adelante.
¿Qué consejos le darías a alguien que está empezando su carrera en el mundo cultural?
A quien esté empezando en este sector, le diría que nunca pierda la curiosidad y que busque la formación más completa posible. Es indispensable dominar idiomas, ya que son la herramienta que te abre puertas en momentos inesperados. También, considero fundamental tejer redes y cuidar las relaciones personales, nunca sabes cuándo crearás una sinergia o cuándo podrás prestar o recibir ayuda. Por último, le aconsejaría que sea muy persistente y que mantenga una actitud abierta a cualquier estímulo. Yo empecé fascinada por Egipto y terminé en el arte contemporáneo, lo importante es introducirse en lo que realmente te importa y entender que la verdadera escuela, más allá del estudio, es meterse en los proyectos y aprender de cada una de sus fases.