Laberintos del sector 8

Entre logística, interiorismo y arte

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Fecha:25 de mayo de 2026
El pasado 21 de mayo, tuvo lugar en el espacio Argén de Madrid la octava edición de Laberintos del Sector organizada junto con Helarea bajo el título Entre logística, interiorismo y arte. Una conversación que giró en torno a las relaciones entre logística, diseño de interiores y práctica artística, poniendo el foco en los procesos, colaboraciones y retos que atraviesan estos ámbitos dentro del contexto cultural contemporáneo.

La sesión fue introducida por María Gracia de Pedro, directora y fundadora de Artepreneur, quien agradeció a Helarea la colaboración en la organización del evento y a los asistentes su presencia. Antes de dar paso a los ponentes, planteó la idea central que vertebraría el encuentro. Cuando pensamos en el mundo del arte, solemos centrarnos en la creación, las galerías o el coleccionismo; sin embargo, existen otros profesionales fundamentales que hacen posible que las obras lleguen a los espacios y formen parte de la vida de las personas. 

Esta conversación propuso visibilizar ese proceso desde tres perspectivas complementarias: el interiorismo como disciplina que dialoga con el arte y construye espacios a través de él, la venta de arte como modelo que transforma la relación entre obra, espacio y público; y la logística como estructura esencial para el transporte, conservación e instalación de las piezas. 

La mesa contó con la participación de Belén Cabido Aresti, CEO de Helarea; María Heiskanen, fundadora y directora creativa de Dear Studio; e Imanol Palacios, fundador de EnviArte.

Belén Cabido Aresti abrió las intervenciones desde Helarea, proyecto con el que lidera una nueva manera de entender el arte contemporáneo: más accesible, más cercano y profundamente conectado con el interiorismo. En su intervención subrayó cómo una pieza puede transformar un entorno y dotarlo de identidad, y destacó que Helarea se ha convertido en un punto de acceso al arte para personas que se acercan a él por primera vez, ya sea en viviendas, oficinas, hoteles o espacios corporativos.

Imanol Palacios centró su intervención en todo lo que sucede antes de que una obra llegue a su destino: el embalaje, el transporte, la instalación y los retos de conservación e internacionalización que implica mover piezas de arte. Como fundador de EnviArte, explicó que creó la empresa para profesionalizar una parte del sector que había permanecido demasiado tiempo en un segundo plano, y subrayó que la confianza con todos los agentes del proceso —artistas, galerías, interioristas, coleccionistas— es tan decisiva como la propia ejecución logística.

María Heiskanen aportó la perspectiva del interiorismo y la dirección creativa desde Dear Studio, un estudio con base en Madrid que trabaja en la intersección entre la estética, la marca, la cultura y las experiencias. Reflexionó sobre en qué momento entra la obra en la construcción de un espacio y cómo la identidad del cliente determina cada decisión, apuntando también a la evolución de esta relación a medida que los clientes desarrollan una conciencia estética más profunda y un interés genuino por el arte contemporáneo.

Tras esas primeras intervenciones, pasamos a uno de los momentos más ricos del encuentro. Los tres ponentes exploraron cómo sus perfiles se relacionan en un proyecto real y en qué momento empieza a colaborar cada uno dentro del proceso. Emergió con claridad que la coordinación temprana entre interioristas, asesores de arte y especialistas en logística marca una diferencia decisiva en el resultado final.

Se debatió también sobre cómo ha cambiado la manera en que las personas integran arte en sus espacios —con una tendencia creciente hacia la personalización y el significado—, el valor que aporta el arte en entornos privados, corporativos y públicos, y los principales desafíos actuales al trabajar con arte fuera del contexto expositivo tradicional. Una de las preguntas que más debate generó fue si el arte se ha vuelto más accesible o si siguen existiendo barreras importantes. Los ponentes coincidieron en señalar avances reales, pero también en reconocer que queda camino por recorrer, especialmente en lo que respecta a la educación y la normalización del arte en la vida cotidiana.

El encuentro concluyó reforzando una idea que recorrió toda la sesión: hacer que el arte habite los espacios de forma coherente, cuidada y accesible requiere de una cadena de profesionales que trabajan de manera coordinada, cada uno desde su ámbito, con un objetivo común. Con esta octava edición, Laberintos del Sector reafirma su vocación como espacio de pensamiento y diálogo para comprender, desde dentro, las dinámicas que configuran el mundo del arte en la actualidad.